El Instituto Cervantes utiliza cookies propias y de terceros para facilitar, mejorar y optimizar la experiencia del usuario, por motivos de seguridad, y para conocer sus hábitos de navegación. Recuerde que, al utilizar sus servicios, acepta su aviso legal y su política de cookies.

Torre Martello

Blog del Instituto Cervantes de Dublín

Ciudades literarias: Antología de textos del «Curso de literatura y escritura creativa» [3 de 5]

Ciudades literarias: Antología de textos del «Curso de literatura y escritura creativa»

Continuamos con la publicación de una selección de los trabajos realizados por los alumnos del Instituto Cervantes durante el tercer «Curso de literatura y escritura creativa».

Hoy presentamos:

  • Un fin de semana: Sentada frente a mi escritorio, el teléfono empieza a sonar. El número de una amiga aparece, me decido a descolgarlo. Desde que los cursos se han terminado hace varios meses, nuestras reuniones son menos frecuentes, yo vuelvo a París y ella a la comarca de Montpellier.  (Sigue leyendo)
  • Finlandia: Cuando era pequeña, tenía la idea de que Finlandia era un país ‘frío’ del norte. Pensaba que era lúgubre y atrasado. Era la era antes de Internet y mi conocimiento estaba basado en lo que aprendíamos en el colegio – el clima, la geografía, la historia. Había pocas ilustraciones en los libros de texto. (Sigue leyendo)
  • La muerte, qué trampa: Hoy debo morir. Yo, una persona adorada, cuyos seguidores se calculan por miles, millones, si nos creemos la última encuesta o al menos los encuentros organizados en los últimos meses. Yo no tengo miedo. El miedo es una emoción que rechazo, y frente al que he luchado desde mi infancia. (Sigue leyendo)

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

Por cierto, ¡nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

Ciudades literarias: Antología de textos del «Curso de literatura y escritura creativa» [2 de 5]

Ciudades literarias: Antología de textos del «Curso de literatura y escritura creativa»

Continuamos con la publicación de una selección de los trabajos realizados por los alumnos del Instituto Cervantes durante el tercer «Curso de literatura y escritura creativa».

Hoy presentamos:

  • A veces: A veces alguien te echa un vistazo furtivo en los semáforos. Alguien te abre la puerta. Alguien te consuela cuando ponen el cepo a tu coche. Alguien comparte un paraguas durante un aguacero. Alguien te hace reír con sus chistes  (Sigue leyendo)
  • Hielo: Cuando era niño mi hermano mayor, Ernesto, me molestaba inventando relatos. Según él, en un país que se llama Groenlandia vivían muñecos de nieve que no comían más que empanadas y pasteles de nieve. También me dijo que cuando nació ya tenía ocho años, y que no había sido un bebé como yo. (Sigue leyendo)
  • Aureliano y el hielo: Recuerdo siempre las clases de mi padre. En el cuartito apartado en nuestra casa, nos enseño a leer, escribir y a sacar cuentas. Pero lo mejor era que hablaba de las maravillas del mundo, forzando a extremos increíbles los límites de su imaginación. Cuando tienes cinco años, todo lo que dice tu papá es verdad. Creía firmemente que mi papá se atrevía a caminar sobre el agua . (Sigue leyendo)

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

Por cierto, ¡nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

Ciudades literarias: antología de textos del «Curso de literatura y escritura creativa» [1 de 5]

Ciudades literarias: Antología de textos del «Curso de literatura y escritura creativa»

Comenzamos hoy la publicación de una selección de los trabajos realizados por los alumnos del Instituto Cervantes durante el tercer «Curso de literatura y escritura creativa».

Esta vez, nos hemos ido de turismo por ciudades literarias. En Macondo, hemos visto el hielo por primera vez; en Comala, hemos oído hablar a los muertos; en Madrid, nos hemos extraviado por el metro y en Dublín, hemos hablado con sus narradores y fantasmas.

Así, los textos base esta vez han sido Cien años de soledad (Gabriel García Márquez), Pedro Páramo (Juan Rulfo), «Dejen salir» (José Ferrer-Bermejo) y Dublinesca (Enrique Vila-Matas). Además, nos hemos salido del circuito y hemos paseado por las imágenes poema de Poesía visual, y por el poema «A veces» de José Agustín Goytisolo.

De nuevo, si hay frases con un tinte algo exótico es porque las editoras, Carmen Sanjulián y Patricia García, hemos decidido modificar lo mínimo posible el estilo de cada autor.

Os deseamos que disfrutéis de este viaje por las ciudades literarias.

Patricia García (profesora del curso)

Aquí va nuestra primera entrega:

Tres amigas en la jaula

A veces (Con disculpas a Goytisolo)

A veces (por Julia Janiszewska)

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

Por cierto, ¡nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

Finlandia

Finlandia

Cuando era pequeña, tenía la idea de que Finlandia era un país ‘frío’ del norte. Pensaba que era lúgubre y atrasado. Era la era antes de Internet y mi conocimiento estaba basado en lo que aprendíamos en el colegio – el clima, la geografía, la historia. Había pocas ilustraciones en los libros de texto. Huelga decir que estos eran anticuados. No me apetecía nada visitar ese país. En ese tiempo no le di mayor importancia. Además me atraían los países soleados como Italia o España.

La única cosa interesante que sabía de Finlandia era que San Nicolás vivía en el norte del país cerca del Círculo Polar Ártico, que hacía mucho frío y que necesitaba un trineo para viajar. Recuerdo con claridad nuestras preguntas de infancia a nuestros padres: “¿Dónde vive San Nicolás?” Y mi padre nos respondía: “Vive en Laponia”. Las preguntas seguían: “¿Dónde está Laponia?” “Está cerca del Círculo Polar Ártico”. “¿Y cómo es?” “Hace mucho frío, con mucha nieve”. La casa de San Nicolás estaba muy lejos de nosotros pero estábamos seguros de que vendría a los niños irlandeses por Navidad. Después de todo tenía poderes mágicos y podía volar con el reno y el trineo por el mundo.

Desde entonces crecimos y el mundo ha cambiado. En los últimos años nos ha salido información por todas partes – gracias al internet. Y los viajes, a precios reducidos, no cuestan tanto como antes. Ahora, veinte años más tarde estamos en Finlandia. Nuestro puerto de escala es Helsinki. Unos amigos íntimos trabajan aquí y nos han invitado a pasar unos días con ellos. No estaba preparada para las experiencias que nos esperaban.

Helsinki se extiende por numerosas bahías, penínsulas e islas. La mayor parte de la ciudad fuera de las zonas urbanas consiste en suburbios de la posguerra separados con unas parcelas forestales. El centro está diseñado con estilo neoclásico con calles anchas. Disfrutábamos muchas horas yendo a visitar los lugares de interés. Lo más novedoso para nosotros era la sauna. La sauna es una parte esencial dentro de la cultura finlandesa. Hay una sauna común para todos los inquilinos y en casi todas las viviendas. Se va a la sauna con los miembros de la familia o con los socios. Allí se llevan a cabo actividades comerciales por los empresarios.

Fuimos en barco a las islas de al lado (un viaje de diez o veinte minutos). Llevábamos la merienda y disfrutábamos la naturaleza y el silencio ahí.

Otro día fuimos en coche hacia el norte pasando por lagos y bosques. Junto a los lagos había cabañas, todas con sauna. Jamás alcanzamos Rovaniemi (donde vive San Nicolás), porque nos entretuvimos por los lagos tomando el sol veraniego de Finlandia. Bebiendo las aguas cristalinas de los riachuelos, me dio una sensación de bienestar y me prometí regresar a Finlandia pronto.

Mary Crowley

 

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

Por cierto, ¡nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

Los narradores mudos

Los narradores mudos

“Irlanda es un país de narradores de historias, cargado de fantasmas propios”. Esto estaba escrito en una revista que leía. La revista acabó entre la basura de los cubos en las oficinas que limpio. Guardo algunas de las revistas para ayudarme a aprender inglés. Y pensé: nosotros somos los fantasmas.

Nosotros que llevamos a cabo el trabajo invisible, fregando platos, sacando basura, limpiando oficinas, torciendo los cuellos de pollitos, escondidos en cocinas estrechas de restaurantes, mataderos fétidos, o trabajando de noche después de que todos hayan vuelto a la casa. Nosotros sin papeles, sin voces, invisibles, transparentes, nos miráis como si no estuviéramos aquí. Nos arrastramos en vuestros países gracias a esfuerzos ocultos –el hambre, la amenaza de guerra, el mercado– y viajamos escondidos en contenedores, en barcas improvisadas, con identidades ficticias, pasaportes falsificados.

Muchos de nosotros nos morimos de frío, ahogados, matados. A veces veis cuerpos traídos por la corriente en vuestras playas como medusas, que no se mueven más, harapientos, haciéndose opacos en la luz del día. Los que sobrevivimos nos ganamos la vida preparando vuestra comida, limpiando vuestros platos, sacando vuestra basura.

A veces ya no hay trabajos, la corriente económica que nos trajo cambia, y tenemos que ir con esta corriente, y empezamos otra vez en un país diferente, con riesgos nuevos, una lengua nueva. Y seguimos. Porque no tenemos alternativa. Todos nosotros tenemos historias de atravesar desiertos, océanos, de cambiar identidades, de ahorrar y perder dinero, del sacrificio, del engaño, de la pérdida, de la muerte. No oís nunca estas historias, porque no podéis oírnos, no podéis vernos.

Pero os vemos. Vemos que os hacéis rellenitos y perezosos. Y vemos más. Vemos como cada día vuestra piel se hace más fina, más transparente, y os hacéis cada vez más borrosos. Porque el mundo no ha dejado de girar. Ya algunos de vosotros habéis salido, para haceros fantasmas que rondan otros países. Más seguirán. Y el mundo seguirá girando. Algún día, tal vez pasado mucho tiempo después de hoy, nos tocará el turno de contar las historias. Y os tocará el turno de quedaros callados y escuchar.

Stephen McFadden

 

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

Por cierto, ¡nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

Odisea

Odisea

¡Atención! ¡Atención! Última llamada para los pasajeros con destino a Vladivostok del vuelo TOPO001. Los señores Vladimir, León y Joseph deben dirigirse inmediatamente a la puerta 10.

En el interior del Airbus 380, Ulises está leyendo la revista de la compañía aérea. Se fija en el mapa del mundo al final de la publicación. ¡Anda, el mundo! Podría quedarse frente las páginas las próximas trece horas, durante todo el vuelo de Paris hasta Vladivostok.

Sea lo que sea, Vladivostok no suena como un destino tradicional. Es cuanto menos un poco extraña, centro administrativo del Krai de Primorie, ciudad cerrada a los extranjeros durante el periodo soviético por ser la sede de la Flota del Pacífico de la armada. Sin embargo, su aislamiento debe llamar la atención a cierto tipo de turistas; los más destacados. Aunque a Ulises le guste esta razón, su decisión es más trivial: el trabajo, a causa de una reunión de los países de la APEC.

De repente, frente a este mapa, imagina un viaje con etapas donde se sienten cosas particulares, esenciales para escribir un cuento.

Primero, su ciudad París donde tantos viajeros, inmigrantes y artistas intentan describir, robar o violar su intimidad. Esta ciudad tiene credibilidad para crear vínculos entre sus visitantes y la imaginación colectiva. Por ejemplo, referirse a la torre Eiffel, Notre Dame de Paris o el Moulin Rouge ayuda a dar contenido, prestar atención a un acontecimiento e inspirar a un escritor.

Por otro lado, Nueva York representa el cambio continuo, una ciudad joven donde cambiar forma parte de su identidad. Quizás entrar no es tan fácil, pero luego el espíritu libre y empresarial, subraya la relevancia de su papel en un viaje iniciático.

Organizada, ¿qué ciudad le parece a Ulises que nunca se perdería en ella? Sin duda, San Petersburgo, gracias a las descripciones minuciosas de Dostoievski que ayudan a todos a moverse en la ciudad museo.

Roma, que representa la fuente de nuestro lenguaje y gramática. Existe una batalla invisible con Atenas para ajustar las dos culturas y saber lo más importante sobre la cultura occidental. Atenas tiene la ventaja de los siglos mientras Roma, la del tiempo.

Además, Babilonia tiene la Historia con una H mayúscula. Esta ciudad-imperio del siglo XIX antes de Cristo es el emblema del desarrollo de la civilización mesopotámica. Hasta ahora, esta ciudad tiene una de las Siete maravillas del mundo, los Jardines Colgantes, fuente de inspiración de los escritores de sagas históricas.

No es posible hablar de Historia sin Geografía. Así Ciudad del Cabo tiene una ubicación particular, no como el punto más meridional del continente africano (es el Cabo de las Agujas) sino como el encuentro del viento, sol y océano con las montañas. Se la conoce como la ciudad de las cuatro estaciones en menos de un día.

Hasta este punto, todas las ciudades de Ulises tienen algo particular, pero la que más le intriga es Ángor, que significa ciudad en sánscrito. Agrupa numerosos templos (hay contabilizados un total de 910 monumentos) en la selva, algunos comidos por la naturaleza. Ciertamente, da en el blanco al describirla como la ciudad más intrigante.

Aparentemente, la ciudad de Ushuaia tiene la particularidad de ser fácil de recordar. Permanece en la mente como un fantasma fonético, como sinónimo de las aventuras de los marineros.

Finalmente, Ulises, sudando, se despierta frente a una página en blanco con el título: “características básicas de un buen libro”.

Nota de la autora: En este texto cada ciudad representa un elemento crucial de un buen libro. Estos son credibilidad, relevancia, organización, lenguaje, gramática, Historia, Geografía, que llame la atención y que sea fácil de recordar.

Agnès Girod

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

¡Nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

Hielo

Hielo

Cuando era niño mi hermano mayor, Ernesto, me molestaba inventando relatos. Según él, en un país que se llama Groenlandia vivían muñecos de nieve que no comían más que empanadas y pasteles de nieve. También me dijo que cuando nació ya tenía ocho años, y que no había sido un bebé como yo. Como Ernesto era unos doce años mayor que yo, a mis ojos era casi un hombre, y por eso tendía a creerle todo lo que decía. Además, resultaba que algunas de sus historias eran verdad, así que yo no podía estar nunca seguro de cuánto de real había en el mundo extraño y maravilloso de sus historias.

Me acuerdo de la primera vez que vi el hielo. Tenía tres años. Había sido una noche muy fría y me levanté temprano. Estuve asombrado de ver los cristales de las ventanas cubiertos de una capa de escarcha porque podía verse el jardín transformado en un país reluciente, blanco de maravillas. Pronto estuvo Ernesto a mi lado, explicando que Juan del Hielo había cubierto el mundo de cristal para proteger a todos de envejecer o morir. Le creí totalmente, y cuando el hielo se derritió, me desilusioné. Sin embargo, Ernesto tan solo se rio como siempre.

Cuando Ernesto consiguió un empleo como camarero en un trasatlántico, me emocionaba pensar en los países extraños que Ernesto iba a ver y las historias que podría contarme. Según Ernesto, iba a viajar a América, un país enorme. Me dijo que en el norte de este país hace tanto frío, que la llama de un fósforo de un viajero se congelará, y no se descongelará hasta que el viajero viaje al sur. En cambio, en el sur de este país, hace tanto calor que las personas que quieren charlar tienen que chupar cubitos de hielo para evitar que sus palabras se incendien cuando hablan. El centro del país es el mejor lugar para establecerse, me dijo, y allí construiría su casa cuando hubiera hecho fortuna. Prometió traerme un recuerdo de su viaje.

Cuando tuvimos noticias de que el buque de Ernesto había chocado con un iceberg, todavía esperaba que Ernesto volviera a la casa con historias maravillosas de su salvación milagrosa. Cuando recibimos notificación oficial de su muerte después de cuatro días, el hielo agarró mi corazón.

Comprendí entonces que el mundo no es un lugar maravilloso, como en las historias de Ernesto, sino un lugar frío y peligroso. Volví la espalda a historias idiotas, y desde entonces me ocupé de los hechos duros de la vida.

He encontrado un enfoque útil a la vida. Dos guerras mundiales han confirmado mi punto de vista, y he forjado una carrera exitosa como investigador para una compañía de seguros. Ahora tengo familia propia. Anteanoche mi hijo más joven vio la nieve por primera vez. Se emocionó. Iba decirle que la nieve es simplemente agua congelada. Sin embargo, en vez de eso, me oí decir que los copos de nieve son la comida de los muñecos de nieve. Y sentí un parpadeo, como una llama, adentro.

Stephen McFadden

 

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

Por cierto, ¡nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

Alquimista, una agencia de viajes, 600 años de tradición

Alquimista, una agencia de viajes, 600 años de tradición

Descubra las magníficas excursiones de Hobbiton
Visite los lugares más interesantes de la legendaria Sparta
Sorpréndase de la magia de la ciudad más oscura del mundo: Gotham

Reserve hoy. ¡Puede ahorrar más de 40000€!

Tesoros de Shire
Comenzaremos nuestra excursión con un breve trayecto panorámico empezando desde la parte más pintoresca de la aldea, pasando por el puente de Gandalf. Durante el recorrido veremos las pequeñas casas de los Hobbits, con maravillosos jardines. Fuera de la ciudad antigua, admiraremos los magníficos mosaicos de las colinas verdes. Veremos la famosa ruta usada por Gandalf cuando visita la aldea. Nos relajaremos en el clima cálido tomando una deliciosa copa de miel y pan de lembas.

* Incluye snack, cena y espectáculo folklórico con canciones típicas de Hobbits.

Recuerdos de Sparta – donde gobernó el orgulloso y valiente Leónidas
Empezaremos nuestro viaje con la visita de Termopiles, que fue uno de los sitios más importantes de la historia de Esparta y Grecia. Continuaremos alrededor del desfiladero poderoso. Buscaremos los cuerpos de los soldados persas. Visitaremos el templo donde una profetisa predicó el fin de Esparta. Visitaremos el famoso pozo donde Leónidas despidió al mensajero de Persia y sus compañeros. Para los turistas más obscenos, tendremos la oferta de visita de una de las casas de placer de Xerxes, el Rey de Persia (opcional).

* No incluye snack ni cena porque “¡¡¡Esto es Esparta!!!”

Sensaciones de Gotham – la ciudad oscura con los más grandes mafiosos del mundo
Nuestra primera parada será en la famosa posesión de la familia Wayne. Tras nuestra llegada a la ciudad disfrutaremos con la demostración de los inventos científicos creados por la Empresa Wayne. Durante el tiempo libre cada persona podrá encontrar el tipo de invento que le guste más. A la hora indicada por el guía nos reuniremos de nuevo para disfrutar de una excursión en un tren fundado por la compañía Wayne. Al finalizar regresaremos al autocar y admiraremos las maravillas de las calles más peligrosas de Gotham.

* Incluye snack y cena, pero bajo su propio riesgo, algunos productos pueden incluir veneno añadido por Joker.

Julia Janiszewska

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

¡Nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

Cómo volver a Java en tres tragos

Cómo volver a Java en tres tragos

Cada día me levanto a las siete, preparo una taza de café, me lavo, me visto, me peino, me pongo maquillaje, agarro un paquete con la comida preparada el día anterior y salgo corriendo de la casa casi siempre retrasada. Paso mi calle tranquila y un minuto después estoy absorta en la muchedumbre que sale corriendo de su casa.

Es como una carrera: ¿Quién alcanzará primero el cruce? ¿Quién será capaz de deslizarse entre los coches en movimiento? ¿Quién te insultará con un dedo? Esta situación me pone muy nerviosa y después de cinco minutos necesito algo que me ayude a sobrevivir. Tuerzo a la izquierda y allí hay una cafetería con el café más maravilloso de Dublín, mi templo pequeño, mi dulce guarida.

Como cada mañana paso la puerta y entro. No hay mucha gente (la mayoría está corriendo en la carrera). La que está aquí parece relajada, sin problemas ni preocupaciones, pero esta vez, algo es diferente. Mis ojos no pueden ver todavía, pero mi olfato me dice:
– ¡El olor no es el mismo! ¡El olor no es el mismo!” ¡No puede ser! Me entra el pánico. Mis ojos empiezan a ver. Los emblemas de Lavazza desaparecieron, la máquina de café, las pancartas, los vasos, las servilletas gritan “¡Java!”
¿Qué pasó?… – chillo intentando parar el temblor de manos. – ¿Qué pasó con Lavazza?
– Nada – responde el hombre con su regular sonrisa. – Cambiamos el distribuidor. Sabes… Lavazza está cara y ahora tenemos el café de República Java. Es bueno y más barato. ¿Quieres lo de siempre: vainilla latte para llevar?
– Noo, no sé… me parece que sí… – gimo.
– Vale… Vainilla latte como quieras. 2 euros por favor. No notarás la diferencia. Vas a ver – añade el hombre riéndose.

No sé que responder. No digo nada. Estoy esperando mi taza. Cuando estuve en Java todo me gustó: las vistas, la gente, los templos, el ambiente de amenaza de volcanes, la cocina, las costumbres, TODO, pero… no el café. Era terrible.

Tres minutos más y mi café está preparado. Agarro el vaso de plástico con el letrero “Java” y lentamente voy hacia la puerta sintiendo que el fracaso esta acercándose. Estoy fuera de la cafetería, pienso: “Esto es el fin, nunca volveré”.

Miro al lugar con los ojos llenos de dolor, como el acto de despedida, suspiro y tomo el primer sorbo. No es bueno, como suponía.

El segundo trago… sí… el mismo mal sabor que cuando… me senté con el grupo en una pensión pequeña calentándome después del viaje muy temprano al volcán Marapi que vimos con los rayos de alba.

El otro trago… el mismo sabor que cuando… probé mis primeros crepes con chocolate y quesadilla después del descubrimiento del templo mágico de Prambanan.

Un gran trago y las calles de Dublín desaparecen y otra vez me siento en la casa pequeña de la mujer más vieja en el pueblo situado cerca de Yogyacarta. Esa mujer toma los granos de café fresco, los muele con un mortero muy antiguo, con sus manos secas pone la olla con el agua al fuego y cuando está hervida la derrama en los vasos llenos de café molido. No sirve leche. No tiene. Los indonesios no beben café con leche. El primer sorbo me parece extraño pero en el siguiente descubro el sabor del chocolate. Bebo relajada, sonrío, me siento tranquila, disfruto del sol.

Otro pequeño trago… y nado en el Mar de Java. El agua está tibia pero agradable, muy agradable. Estoy a miles de kilómetros de la vida cotidiana.

***

Me levanto a las siete. Preparo un café, me lavo, me visto, me peino, me pongo maquillaje, agarro un paquete con la comida para el trabajo y como siempre, retrasada salgo corriendo de casa. Me meto en la muchedumbre, corro en la carrera diaria, cruzo las calles, alguien me muestra el dedo, tuerzo a la izquierda, entro a una cafetería y compro el café más maravilloso de Dublín.

Julia Janiszewska

 

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

Por cierto, ¡nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?Cómo volver a Java en tres tragos

La muerte, qué trampa

La muerte, qué trampa

Hoy debo morir. Yo, una persona adorada, cuyos seguidores se calculan por miles, millones, si nos creemos la última encuesta o al menos los encuentros organizados en los últimos meses. Yo no tengo miedo. El miedo es una emoción que rechazo, y frente al que he luchado desde mi infancia.

Vale, una infancia tan importante, cuando este niño ha experimentado esta atracción cada vez más fuerte por los debates sociales. Durante los desayunos familiares del domingo, había excitación cuando lentamente las discusiones se dirigían hacia el presidente, el primer ministro o cualquier hombre político. Así, mi familia, tan tranquila y pacífica, se transformaba en monstruo o más bien en dragón escupiendo fuego. Este era mi momento favorito de la semana. Con el tiempo, me sentía más y más seguro de hablar con los adultos, y de ejercer este debate dialéctico.

Rápidamente llegó el momento de la universidad y de los primeros compromisos políticos. La vida no era tan fácil: elegir entre una ruptura con mi entorno familiar o simplemente seguir la doctrina familiar. Así que tomé la tarjeta de un partido político y sin darme cuenta me convertí en un protegido de uno de los líderes nacionales. Pude muy rápidamente presentarme a las elecciones locales, en seguida regionales. Me convertí en uno de los líderes más jóvenes de mi partido. Así me comprometí a alcanzar la posición final: ser presidente de este partido. Fue una ruta difícil y exigente, sin embargo alcancé esta meta por un deseo de cohesionar mi país.

¿Y cuál va a ser mi próxima meta? Por supuesto, hay muchos momentos de duda en mi carrera política y en particular para mantenerme fiel a mis ideales. De repente, tenía solo una idea en la mente, ser el presidente de la República. Otra elección tengo delante, cientos de viajes, dar la mano a desconocidos siempre más numerosos, y sobre todo conseguir una vida personal. El sacrificio de una elección son los seres más queridos.

Finalmente, aquí estoy, son las 19:59 y en menos de un minuto, la gente hablará. El final está cerca, mi muerte o mi resurrección.

Agnès Girod


También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

Por cierto, ¡nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

Irlanda es un país de narradores…

Irlanda es un país de narradores de historias cargado de fantasmas propios

1899, Merrion Sq., núm 1. Dublín 1. La casa de Óscar Wilde
La anfitriona: la madre de Óscar
La ocasión: el salón de fin de semana
Los invitados: Su hijo Óscar y sus amigos
Estudiantes de literatura
Gente de los círculos literarios
Algunos intelectuales de Dublín

Se rumoreaba que Bram Stoker vendría y eso aumentaba la tensión entre los estudiantes. A Stoker la tecnología lo tenía fascinado: el teléfono, la máquina de escribir, el fonógrafo, la cámara Kodak. Tenía mucho interés en el “mundo nuevo” y publicó sus ideas en “Una visión de América” en 1886. Entre sus héroes se hallaban Buffalo Bill Cody y Abraham Lincoln. Escribió una novela romántica sobre Buffalo Bill: El Hombre de Shasta en 1895, ambientada en las tierras inexploradas de California.

Se hizo silencio en la tertulia cuando Óscar entró con su amigo Bram Stoker. Había un ambiente de gran expectación en el salón. La madre de Óscar lo presentó al público.

Bram y Óscar se sentaron para discutir el tema del día: “Irlanda es un país de Narradores De Historias, cargado de fantasmas propios”.

Las horas siguientes estuvieron llenas de juegos de palabras, narraciones cortas, sentimientos compartidos, mucha información sobre la vida literaria de los dos. Era una madrugada memorable. A la pregunta “¿Qué le inspiró Drácula?”, Bram respondió lo siguiente: después del principio del siglo XX cuando se abrió una frontera nueva en la guerra –España/América/Cuba 1898– en 1901 él escribió El misterio del mar, ambientada en Escocia. En esa novela mostró los avances tecnológicos en los barcos de guerra del siglo XX. Al final del siglo XIX la frontera Europea no era el oeste sino el oriente, las fronteras rendidas de los países balcánicos y la amenaza del Imperio Otomano. ‘El Conde Drácula’ era un héroe fronterizo y ganó su infamia como cazador vampiro. Óscar comentó que era la novela “más hermosa jamás escrita”. La tertulia terminó a lo grande.

Más de cien años más tarde en Dublín en 2012:

Cruzamos el Puente Drácmail hasta una tertulia en el Instituto Cervantes. Vamos a discutir la frase: “Irlanda es un país de narradores de historias cargado de fantasmas propios”. Como leemos y escuchamos en las noticias e informes de los diez últimos años, hemos entendido que los vampiros son muy reales. Los banqueros, los promotores inmobiliarios, los políticos son vampiros de verdad. Nos esperan en todas partes y se nos acercan. Los millones de palabras sobre el Tigre Celta no son fantasmas. Desgraciadamente para la ciudadanía, las historias son verdad.

Mary Crowley

 

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

Por cierto, ¡nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

Un fin de semana

Un fin de semana

Sentada frente a mi escritorio, el teléfono empieza a sonar. El número de una amiga aparece, me decido a descolgarlo. Desde que los cursos se han terminado hace varios meses, nuestras reuniones son menos frecuentes, yo vuelvo a París y ella a la comarca de Montpellier. Lo primero que me llama la atención es el regreso de su acento sureño, cantando, silbando y quebradizo. Al contrario, mi voz, y en particular su ritmo parece pálido, le falta este tipo de energía. Nuestra conversación desemboca en una acción simple, impulsiva y loca: me tengo que ir a comprar un billete de tren y bajar este fin de semana a Montpellier. Escapo del calor sofocante del verano parisino para el mediterráneo. Más tarde, reservado el billete, me vuelvo al día siguiente a la estación de Lyon en París, que conecta con todo el sureste de Francia, no solo con las ciudades de Lyon o Ginebra, también con Marsella y por supuesto, Montpellier.

Tres horas y quince minutos después, mi tren entra en la estación de Montpellier. Tengo que salir de la estación para ir a encontrarme con mi amiga. Lo primero que me sorprende son los colores naranja y ocre de las casas de los alrededores de esta estación sin alma. Encantada de ver una cara familiar, salto en la pequeña AX y la beso cuatro veces como hacen los habitantes del Sur. Primera etapa: la famosa Plaza de la Comedia. Sin embargo, pasamos por las casas en ruinas, cansada de arrojar algo de mi alegría. Al llegar, entiendo mejor el orgullo de los habitantes de esta ciudad, no solo como centro administrativo romano sino como una región vitícola. Una segunda desilusión: una cosa que echo de menos enormemente, el mar mediterráneo, se ubica a más de diez kilómetros de la ciudad. En resumen, de nuevo vamos a coger el coche para llegar al objeto de mi deseo veraneante: el mar.

Siento que el objetivo secreto de este viaje era buscar el mar, sin duda un mar casi cerrado pero con un milenio de historia. Más de una docena de kilómetros para llegar a Palavas les Flots, la playa de Montpellier. Aunque el viaje me parece durar una eternidad, la presencia de mi amiga me tranquiliza, atenúo la ansiedad. Aquí estamos, ahora veo la línea azul en el horizonte. El mar, el mar, el mar. Como una niña, quiero nadar y envolverme en su agua caliente. De repente, mi primera experiencia con el mar mediterráneo me recuerda el océano atlántico, su fuerza, su frialdad y su espíritu rebelde. ¿Qué está pasando? No es posible que mi primer encuentro con este mar precioso y cosmopolita me revele su falta de energía y fuerza.

Sea lo que sea, como cada persona de nuestro planeta, todos los elementos geográficos tienen características que se aproximan al ser humano. Únicamente, hay que encontrar lo más adecuado a nuestra forma de ser.

Agnès Girod

 

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

Por cierto, ¡nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

A veces

A veces

A veces
Alguien te echa un vistazo furtivo en los semáforos
Alguien te abre la puerta
Alguien te consuela cuando ponen el cepo a tu coche
Alguien comparte un paraguas durante un aguacero
Alguien te hace reír con sus chistes

A veces
Recibes una postal en el correo y te sorprendes
Asistes a una boda y brindas por los novios
Estás en el extranjero y echas de menos tu país
Rompes relaciones con tu novio y no le das mayor importancia
Llevas un sombrero a las carreras y tonteas con los solteros cotizados

A veces
Una mariposa revolotea y deseas acompañarla
Una pequeña intenta alcanzar un rayo de luna y quisieras que sus sueños se hicieran realidad
Una foto en ‘facebook’ te recuerda a antaño y te pones sentimental
Un músico empieza a tocar y tú quieres bailar
Un pájaro trina y te recuerda a tu primer amor

A veces
Al encontrarte con un amigo de colegio piensas en una noche memorable
Divulgan en las noticias un terremoto y de repente mandas mensajes de texto a los tuyos
Hablan en clase del tercer mundo y quisieras tener el poder de mejorar el planeta
Falla el ordenador y te sientes sin recursos
Asistes a un partido de fútbol y estás distraído con una chica

A veces
Viendo el primer oficial en uniforme se te pone el corazón a palpitar y finges que no te importa
Desfilan por la pasarela y sueñas despierto con tu hija de solo tres años
Vas a un viaje pintoresco y escribes un poema ‘La belleza del mundo me hace triste’
Suplican por la calle y maldices la desigualdad en la vida
Sueñas tus sueños y A Veces quisieras parar el mundo para bajar

A veces
Sólo a veces, gran amor.

Mary Crowley

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

Por cierto, ¡nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

Una solución sencilla

Una solución sencilla

La crisis económica no mejoró, empeoró. Los tiempos eran duros, y se hacían cada vez más duros. Sucesivos gobiernos habían intentado en vano hacer el truco de reducir gastos mientras al mismo tiempo fomentaban la tasa de crecimiento. Hacía ahora más de cuatro años de la formación de un gobierno nacional de emergencia para manejar la crisis. Sin embargo, los ingresos de la mayoría de la gente seguían disminuyendo, mientras los precios seguían aumentando. Se tenía que hacer algo, todos lo decían.

Mi rutina cotidiana, como la de muchos de mis conciudadanos, se había convertido en una lucha. Tomaba un escaso desayuno antes de correr a la estación para coger el tren al trabajo. Como funcionario del Estado, estaba sujeto a una reducción salarial si llegaba tarde al trabajo, y el servicio de trenes empeoraba continuamente debido a recortes. Durante el viaje me quejaba con mis compañeros de viaje del precio de los boletos, que casi había llegado a tal extremo que me costaba más viajar al trabajo de lo que me pagaban.

Después de fichar en el trabajo intentaba encontrar un escritorio desocupado en el despacho de planta abierta, ahora un rasgo obligatorio en muchas oficinas. A la hora del almuerzo salía corriendo para comprar un bocadillo que consumía sentado en mi escritorio, mientras trataba de contestar al torrente interminable de correos electrónicos. A raíz de despidos colectivos, los que tenían trabajo tenían que a llevar a cabo los deberes de tres o cuatro personas.

Algunos periodistas, sin duda expresando las inquietudes de los que tenían que pagar impuestos que crecían constantemente, habían empezado a sugerir que a los funcionarios del Estado se les debería obligar a pagar por el privilegio de tener trabajo, por la seguridad, prestigio, y por la iluminación y calefacción subvencionada que iban con el puesto. Fue tal vez por un indicio de su desesperación que el gobierno pareció tomarse esta sugerencia en serio, y la usó como base de su política de “Pagar para trabajar”, que esperaban iba a estabilizar la sociedad, y a salvaguardar el statu quo.

Según esta política, en vez de recibir sueldo, cada trabajador, tanto en el sector privado como en el sector público, debía hacer un pago trimestral a sus empleadores, acorde con el estatus de su puesto. También, los que proveían artículos y servicios, en vez de recibir pago, debían pagar a clientes y empleados, y eran reembolsados por el gobierno, de los fondos contribuidos por funcionarios del Estado.

Esto causó gran asombro a todos, y la política ha sido un gran éxito. El empleo ha aumentado, ya que los empleadores tratan de maximizar los pagos de empleados. Además, un repentino aumento de la demanda ha reactivado la economía.

Mi rutina cotidiana ha cambiado. Ahora el día empieza con un desayuno generoso, y estoy contento porque cuantos más cereales consumo, tantos más me pagará el supermercado. También, la abolición de recortes de empleados ha ocasionado una mejora en el servicio de tren, y por eso no tengo que salir corriendo más a la estación cada mañana. Además, como ahora la ausencia del trabajo por huelgas cuesta a los empleadores directamente, los empleados tienen más poder de negociaciones, y por consiguiente las condiciones de trabajo han mejorado de manera espectacular. No más escritorios temporales, (hotdesks) “no más hacer el trabajo de colegas despedidos.

Gracias a la política “Pagar para trabajar”, este país está otra vez alegre y próspero. Sin embargo, todos nosotros nos sentimos bastante inquietos, un poco inseguros. Porque en lo más profundo de nuestros corazones, comprendemos que todo esto es imposible.

Stephen McFadden

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

¡Nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

Aureliano y el hielo

Aureliano y el hielo

Recuerdo siempre las clases de mi padre. En el cuartito apartado en nuestra casa, nos enseño a leer, escribir y a sacar cuentas. Pero lo mejor era que hablaba de las maravillas del mundo, forzando a extremos increíbles los límites de su imaginación. Cuando tienes cinco años, todo lo que dice tu papá es verdad. Creía firmemente que mi papá se atrevía a caminar sobre el agua.

Cada día, en el cuartito, compartía revelaciones nuevas. Para respaldar las clases, las paredes estaban llenas de mapas inverosímiles y gráficos fabulosos.

Todavía recuerdo vívidamente la tarde de marzo cuando llegaron los gitanos nuevos. Su llegada se había anunciado con los sonidos de los pífanos y tambores en la distancia. Venían a la aldea “pregonando el último y asombroso descubrimiento de los sabios de Memphis”. Todos los habitantes estaban muy alegres de verlos, ya que los sacudían de la rutina cotidiana. Con la sabiduría que da la experiencia, puedo decir que mi papá estaba más entusiasmado que nosotros los niños. Interrumpió la lección de física inmediatamente y los esperó con ansiedad.

Con mi mano en la de mi papá, entramos en “la tienda del rey Salomón”. Papá tuvo que pagar la entrada hasta el centro de la carpa. Mi hermano José Arcadio y yo, apenas lo podíamos creer.

Había un gigante enorme que vigilaba un cofre de pirata. Al ser destapado, el cofre despidió un aliento glacial. Miramos dentro. Podíamos ver un enorme bloque transparente; dentro todos los colores del arco iris. Yo pregunté a mi papá: “¿Qué es?” Mi papá respondió: “Es el diamante más grande del mundo”. “No, es hielo”, rebatió el gitano. Para probarlo, el gitano le invitó a tocarlo. Mi papá extendió la mano sobre el hielo. Sabía que estaba emocionado. Tenía los ojos clavados en el hielo. Quería que nosotros lo tocáramos pero mi hermano José Arcadio tenía miedo de acercarse. Yo, me moría de ganas de poner la mano. Pero, la retiré de inmediato. Me ardían los dedos. De regreso a casa, mi padre estaba fascinado con el hielo. Repitió una y otra vez “este es el gran invento de nuestro tiempo”.

Jamás logramos llegar a la casa. Papá, José Arcadio y yo, nos encontramos al fondo del arco iris. Hacía frío pero nos movíamos rápidamente. Primero sobre la tierra. Después sobre el agua, una gran extensión de agua. Era excitante. Mi papá parecía disfrutar la experiencia. Pero mi hermano se puso a llorar. Papá le dijo: “¡Cálmate!” “Disfruta del entorno. Vamos a recibir los beneficios de la ciencia” “¿A dónde vamos?”, preguntó mi hermano. “A ver el mundo” respondió papá. De repente miramos la tierra. Entonces vi un dinosaurio. Grité a mi papá: “¡Papá, mira el dinosaurio!”. Mi hermano estaba igual de emocionado. El dinosaurio avanzó hacia nosotros. Era enorme pero dócil. Bajó la cabeza de una manera agradable. Estábamos atónitos cuando con una voz profunda preguntó: “¿A dónde vais?” Como si fuera lo más normal del mundo, mi hermano respondió: “A Macondo”. De repente estábamos aferrados al dinosaurio. “¿En qué dirección?” preguntó el dinosaurio. Papá alargó la mano para agarrar su brújula, “Hacia arriba”, dijo. Nos pusimos en marcha.

Cruzamos montañas, ríos y desiertos. Pronto alcanzamos el mar de Macondo. Era excitante. Me sentía en las nubes. Justo cuando llegábamos a Macondo, me desperté. Abrí los ojos. Mamá estaba al lado de mi cama. “Es la hora de desayuno, Aureliano” dijo.

Mary Crowley

También podéis leer o descargar la revista editada con todos los cuentos en Issuu.

Por cierto, ¡nuestro nuevo curso comienza ya! ¿Te apuntas?

  1 2 3 4 5
Instituto Cervantes de Dublín

Instituto Cervantes de Dublín

Lincoln House
Lincoln Place
Dublin 2

Tel.: 00353 (0)1 631 15 00
Fax: 00353 (0)1 631 15 99

http://dublin.cervantes.es
cendub@cervantes.es

Festival Isla

Festival Isla 2014

Canal TV ICervantes Dublin

ICDublin

Calendario

April 2017
M T W T F S S
« Oct    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

RSS Novedades CVC

  • [Foros] ¿Nunca es correcto?: 'habrán'
    Me queda claro el uso del "habrá" y del "habría", pero ¿es correcto decir, por ejemplo:"¿la habrían visto ellas?" o "lo habrán visto ellos"? ¿Siempre en singular y nunca en plural? Gracias. […]
  • [El Trujamán] Traducir los nombres
    Por Pablo Ingberg. Antes se estilaba traducir los nombres, incluso de los autores. Los más que jóvenes hemos leído o visto libros de «Carlos» Dickens, «Alejandro» Dumas, «Julio» Verne. Los protagonistas del Ulises traducido por Salas Subirat (1945) son Leopoldo y Esteban (curioso que no estén también traducidos, con mayor justificación, sobrenombres y nombres parlantes […]
  • [Rinconete] Grafitos históricos (57). Petroglifo de Peñalba
    Por José Miguel Lorenzo Arribas. La pequeña iglesia mozárabe de Santiago en Peñalba de Santiago (León), erigida en el año 937, tiene ocho ventanas: dos axiales en el ábside y contraábside, dos en cada muro sur y norte de la nave, una en el oriental de la capilla norte, y otra más, de la que […]

  • Twitter
  • Facebook
  • YouTube
  • Correo electrónico
  • RSS

RSS Cervantes TV

  • MESA REDONDA. «Un mundo unido por el mar»
    Se celebra en la sede de Alcalá de Henares del Instituto Cervantes la mesa redonda «Un mundo unido por el mar», en el año del V Centenario del avistamiento del Océano Pacífico por el navegante español Vasco Núñez de Balboa. Participan Miguel Luque Talaván -profesor del departamento de Historia de América en la Universidad Complutense […]
  • PRESENTACIÓN. El quinto «Festival Eñe»
    La sede del Instituto Cervantes, en Madrid, es el escenario para la inauguración del quinto «Festival Eñe» de literatura, que el Cervantes organiza junto con el Círculo de Bellas Artes y La Fábrica. El dramaturgo Juan Mayorga -premio Nacional de Literatura Dramática en 2013- y la actriz Carmen Machi participan en este encuentro mediante un […]
  • PRESENTACIÓN. El quinto «Festival Eñe» (resumen)
    La sede central del Instituto Cervantes es el lugar escogido para la presentación de la quinta edición de «Festival Eñe» de literatura, organizado junto al Círculo de Bellas Artes de Madrid y La Fábrica. El acto inaugural cuenta con la presencia de la actriz Carmen Machi y el dramaturgo Juan Mayorga. […]
© Instituto Cervantes 1997-2017. Reservados todos los derechos. bibdub@cervantes.es